Casa de Pilatos en Sevilla

La Casa de Pilatos es un exquisito ejemplo de la arquitectura sevillana del siglo XVI. Y representa un ejemplo muy bien preservado de dos estilos antagónicos entre sí. Es un palacio privado ubicado en la soleada ciudad de Sevilla, en España. Y se le considera uno de los edificios representativos de esta localidad española.

Basta solo con estar ante sus muros, para percibir todos los siglos de historia y arte que lo componen. La hermosa Casa de Pilatos es un palacio de estilo renacentista italiano, pero entremezclado con el mudéjar sevillano que caracteriza a algunos de los edificios más importantes de la ciudad. Si se está de visita en Sevilla, este en un lugar de interés que no se puede dejar fuera del itinerario.

Y aunque es un sitio referente para el turismo y público en general, es la residencia oficial y privada del actual regente del Ducado de Medinaceli. Resulta envidiable que alguien tenga la oportunidad de vivir entre años y años de historia monárquica, y pueda deleitarse de todas las obras de arte que alberga el recinto.

Lo cierto es que este palacio sevillano, vio puestos sus primeros ladrillos en el siglo XV, por órdenes del entonces Mayor de Andalucía, Pedro Quiñonez. Y su aristocrática esposa, Catalina de Ribera. Ambos decidieron iniciar la construcción de un lugar que fuera digno de la Casa de Alcalá, de la cual eran sus cabezas.

Pero estos personajes iniciarían un proyecto que se iría ampliando y enriqueciendo con el pasar de los siglos, y a cuenta propia de sus descendientes. Dando origen a la actual y esplendida Casa de Pilatos. A pesar de tener una combinación de estilos muy marcada, este palacio fue influenciado por distintas corrientes artísticas. Lo que le da el carácter de monumento, debido al estado de preservación y valor que representa para la sociedad sevillana y española en general.

A acceder a sus espacios se nota el cuidado en los detalles de su decoración. Tan minuciosos y espléndidos, que dejan boquiabiertos a los amantes de la arquitectura. Su estructura interna contiene una serie de patios distribuidos entre sus muros, y flanqueados por amplias galerías. Una característica de la influencia andaluz en los edificios.

Las columnas y los dinteles dejan ver detalles románticos, que a la vez confluyen armoniosamente entre el renacentista y el mudéjar. Además, los amplios espacios abiertos dejan entrar la mayor cantidad de luz natural, bañando el edificio de un prisma celestial. Estatuas griegas e italianas, acompañadas de piletas y fuentes, completan un ambiente palaciego e histórico.

Generación tras generación de los primeros fundadores de la Casa de Pilatos, se han preocupado por no alterar su patrimonio. Y si incluir su toque personal a través de obras artísticas, que hoy conforman una vasta colección. Distribuido entre sus plantas, se pueden observar cuadros de afamados pintores españoles e italianos.

Quien tiene la oportunidad de guiarse a través de los muros de la Casa de Pilatos, entiende el valor histórico que representa.  Su ubicación en Sevilla, deja que los interesados puedan acercarse a conocer más de sus orígenes, y el increíble estado de conservación en el cual se encuentra este palacio.

 

Historia de la Casa de Pilatos

La historia de la Casa de Pilatos es bastante extensa. Su construcción fue ordenada a fines del siglo XV. Por órdenes del Mayor de Andalucía Pedro Enríquez de Quiñonez, y su esposa Catalina de Ribera. Estos últimos eran los fundadores de la casa nobiliaria española, Casa de Alcalá. Como matrimonio, seleccionaron una serie de terrenos confiscados por la Inquisición para fijar la ubicación del palacio.

Pronto se darían luces a lo que prometía ser una enorme casa propia de la aristocracia de la baja Edad Media española. Y tanto los hijos y nietos de los Quiñonez y Ribera, decidirían extender las dimensiones del palacio. Además de dotarlo de una exquisita decoración con muebles y pinturas de la época.

A inicios del siglo XVI, sería el fundador del Marquesado de Tarifa, Fadrique Enríquez quien agregaría a la Casa de Pilatos un carácter más renacentista. Luego de un extenso viaje a tierras de Jerusalén, y atravesar gran parte de Italia en tiempos del Renacieminto, este quedo fascinado de su arte y arquitectura. Es por ello, que muchas de las ampliaciones que ordenó, se hicieron bajo directrices de emular dicho estilo arquitectónico.

Y sería justamente el heredero de Fadrique Enríquez, quien se encargaría de dotar al complejo palaciego, de numerosas obras de arte traídas de todas partes del mundo, a fines del siglo. Su amplia colección incluía frescos italianos, estatuas griegas y tapices españoles que hoy día cubren las paredes de la Casa de Pilato. Incluso, algunas de sus obras hoy se exponen en el Museo del Prado, en carácter de préstamo.

Las siguientes generaciones de la Casa de Alcalá y descendientes de los creadores de la Casa de Pilatos, se encargarían de renovar, preservar y enriquecer el patrimonio artístico del palacio hasta lo que es hoy día. La distribución del complejo se apega a las características del mudéjar sevillano, pero reminiscencias marcadas del renacimiento.

La fachada exterior deja poco que ver de la fachada principal. Pero a su paso, se accede a un enorme patio principal bordeado de ventanales y arboles ornamentales. Coronando el centro del patio, se encuentra una majestuosa fuente que inspira tranquilidad a la propiedad. Esta resguardada por dos estatuas diferenciadas de la diosa Palas, acompañadas de los bustos de numerosos emperadores romanos.

Como era de esperar, una vez dentro del edificio, se llega a dos patios internos más. Estos forman parte del edificio principal en sí mismo, y los rodean galerías de columnas de estilo mozárabe. Los azulejos de la paredes trasladan al visitante a la época del Al-Andaluz. Pero lo que agrga un toque romántico a estos espacios abiertos, son las balconadas protegidas por plantas y rejas de hierro forjado de estilo herreriano.

Los jardines internos otorgan un ambiente fresco, en la intimidad del palacio. Pero las habitaciones interiores, tampoco dejan de impresionar. Para acceder al primer piso, se debe subir por una escalinata impresionante. Sobre todo su techo, el cual parece forjado en oro puro. A modo de detalles geométricos y  lámparas de estilo, resguarda a quien sube por el palacio.

Una vez en la planta superior, están distribuidas una serie de habitaciones y salones. Todos ellos adornados con pinturas de renombrados artistas como Francisco de Goya, Francisco Pacheco y Lucas Jordán. Tan importantes son los cuadros que adornan sus paredes, que muchos de ellos se prestan al Museo del Prado para su exhibición.

Y como todo palacio de la época, la Casa de Pilatos cuenta con su propia capilla privada. Puede resultar modesta en su decoración, pero atesora reliquias importantes para el Catolicismo. Como una columna romana en la que se presume, Cristo fue castigado. Y como parte central, está una imagen grecorromana encontrada en las catacumbas de Roma, pero trasladada al lugar siglos después.

Todo en la Casa de Pilatos, invita a la contemplación. Desde las detalladísimas estatuas griegas, apostadas a lo largo de los patios internos. Hasta los frescos de Goza que coronan el techo de uno de los salones del palacio, en el primer nivel. Sin duda es el mejor lugar para visitar, si de la arquitectura de Sevilla se quiere disfrutar. La Fundación de la Casa de Medinaceli ofrece visitas guiadas, y esta encargada de la administración del lugar.

 

 

¿Dónde Queda la Casa de Pilatos en Sevilla?

La ubicación de la Casa de Pilatos no es céntrica, pero si se encuentra rutas accesibles desde cualquier punto de Sevilla. Algunas líneas de autobuses cuentan con paradas cercanas al lugar, y dependiendo del lugar de la ciudad en la que nos encontremos, podremos tardarnos de 20 a 30 minutos con poco tráfico.

Desde otros lugares más próximos, el tiempo de llegada puede ser de unos 15 minutos aproximadamente si venimos de Puerta de Jerez. También se puede ir en automóvil particular, y aparcar cerca del complejo. En Sevilla, nada está demasiado lejos. Solo hay que disponer del tiempo suficiente para recorrer sus rincones más preciados.

Un dato curioso sobre la Casa de Pilatos, está relacionado con su nombre y las distancia del palacio hasta el Templo Cruz del Campo. Y es que según el archivador de la Fundación Casa de Medinaceli, el nombre del sitio está vinculado a la historia católica romana. Cuenta que Fadrique en su primer viaje a Jerusalén, descubrió que la distancia de la casa de Poncio Pilatos hasta la Gólgota era la misma de la casa en Sevilla hasta el templo de la Cruz del Campo.

Por tal motivo, se adoptó el nombre de Casa de Pilatos. Y además, se fijó la tradición de trazar un Vía Crucis desde el palacio, hasta el mencionado templo. Es una de esas tradiciones sevillanas que abren la Semana Santa durante cada año en Sevilla. Y los ciudadanos preservan como parte de la identidad de su ciudad.

Si se está de visita en Sevilla, no se puede dejar de visitar la Casa de Pilatos y sus alrededores.

Precios, Horario y Entradas para la Casa de Pilatos

Existe la posibilidad de poder visitar y recorre por medio de guías entrenados, el complejo que conforma la Casa de Pilatos. La Fundación Casa de Medinaceli se ha encargado de mantener abierto al público al lugar para el disfrute de los turistas y sevillanos en general. Todos los espacios públicos pueden visitarse, exceptuando el área privada de la propiedad.

Hay que recordar que es el palacio privado residencial más importante, y mejor preservado de toda Sevilla. Y en él vive la actual jefa de la Casa de Medinaceli, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba. A pesar de ello, no se ha limitado la entrada al complejo palaciego para su admiración.

Casa de Pilatos, tiene su propio horario. Y siempre que no haya un evento en particular, está abierto todos los días de la semana, durante los 365 días del año. Durante el invierno, abre sus puertas de 9:00am hasta las 18:00pm. Esta temporada abraca desde el mes de noviembre hasta marzo. En el verano, se pueden acceder entre las 9:00am y las 19:00pm. Temporada que va de abril a octubre.

Por lo demás, los precios de las entradas van desde los 8 euros. Esto incluye un recorrido solo por la planta baja del palacio. Hasta los 10 euros, para una visita completa por todo el lugar. Las entradas pueden ser adquiridas en una taquilla externa a la Casa de Pilatos. Y como un pequeño secreto, debes saber que las visitas son completamente gratuitas los lunes en las tardes, de 13:00pm a 19:00pm. ¡No lo olvides!

Realmente vale la pena recorrer los espacios de Casa de Pilatos, y dejarse embelesar por su extensa historia y valor artístico. Lo que se pague en entradas, es un dinero bien gastado. Pues siempre queda la satisfacción luego de conocer un lugar tan especial.